Editorial I Número 17

En 2019 se cumplieron 25 años desde la celebración en El Cairo de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (cipd), durante la cual 179 gobiernos aprobaron un Programa de Acción1  que reconocía que la salud reproductiva, el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género eran la ruta hacia un desarrollo sostenible. En un esfuerzo por dar seguimiento a los compromisos que México adquirió entonces, el primer artículo del presente número de Coyuntura Demográfica ofrece un texto especializado sobre la ratificación de los acuerdos de El Cairo un cuarto de siglo después.

En el segundo trabajo de este mismo número buscamos rescatar la importancia, en el ámbito internacional, del Programa de Encuestas Demográficas y de Salud (dhs por sus siglas en inglés), por ser particularmente útil en aquellos países que no disponen de encuestas propias sobre demografía y salud, específicamente en la generación de los indicadores necesarios que permitirán evaluar los Objetivos del Desarrollo Sustentable (ods).

A continuación, el número alude al tema de la salud desde diferentes aristas, un tópico más que necesario a la luz de la pandemia del coronavirus o Covid-19 (Coronavirus disease 2019), que asola al mundo y que nos ha hecho reflexionar sobre la importancia de contar con información pertinente y oportuna. Desde una primera arista, la pregunta sobre cómo atender desde la política pública las desigualdades en salud en México guía la reflexión. Desde la segunda arista, se busca mostrar el nivel y las características de la prevalencia de discapacidad en México en años recientes. Un tercer acercamiento visibiliza el conocimiento funcional de métodos anticonceptivos, mientras el cuarto aborda el tema de la lactancia materna en nuestro país.

En esta ocasión, contamos además con tres artículos que, desde diferentes perspectivas, ponen acento en la manifestación de desigualdades al contrastar a distintos grupos poblacionales: migrantes de retorno, jóvenes y población según los tonos de piel que los caracterizan. La tradición de ofrecer trabajos hechos con metodologías novedosas nos hizo elegir, por un lado, una investigación que aborda el tema de la mortalidad por desastre naturales y, por el otro, invitar a un directivo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a compartir con nuestros lectores las tareas que se están haciendo a fin de disponer de un nuevo modelo de encuesta de empleo. Finalmente, y con la idea de impulsar una tradición reciente, ofrecemos una entrevista realizada al Dr. José Ramón Cossío Díaz, la cual comparte su mirada sobre el modo como el Derecho ha tratado y abordado algunos temas demográficos.

En relación con el artículo inicial, Cárdenas anota que, frente a la importancia de garantizar el cumplimiento de lo acordado en El Cairo en 1994, veinticinco años después se ratificaron en Nairobi los compromisos firmados en la emblemática primera Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. La autora advierte que, en beneficio de la población, y especialmente de las niñas y las mujeres, se identificaron tres componentes: i) cero muertes maternas prevenibles, ii) cero necesidades insatisfechas de servicios de planificación familiar y iii) cero violencias sexuales o por razones de género como prácticas nocivas. Las acciones propuestas por el gobierno mexicano, posteriores a esta reciente firma (noviembre de 2019), reflejan las prioridades en la agenda nacional en torno a estos temas y representan la pauta para el monitoreo y evaluación de los avances que puedan lograrse para el 2030 en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La lectura de este texto es indispensable para conocer en detalle los compromisos adquiridos por nuestro país y, a partir de ello, dar seguimiento y/o tomar acciones que permitan coadyuvar a su fiel cumplimiento.

Por su parte, el artículo de Guzmán enfatiza en la importancia de las Encuestas Demográficas y de Salud (dhs), al producir datos estandarizados representativos de diversos países respecto de la fecundidad, la planificación familiar, la salud y la mortalidad materna e infantil, el vih/sida, el paludismo, la nutrición y ciertos aspectos relacionados con la violencia contra las mujeres. Cabe resaltar que el Programa dhs se estableció en 1984 y que, desde entonces, ha brindado asistencia técnica para realizar más de 400 encuestas en más de 90 países.

Guzmán expone los diversos retos a los que se enfrentan las encuestas de hogares –tales como asegurar la cobertura geográfica, garantizar la calidad de los datos, su coherencia/armonización y su desagregación, así como el apoyo financiero–.  La lectura de este artículo nos permite conocer el tipo de fuente/s de información, vinculada/s al Programa dhs, que se requieren para un conjunto de 26 indicadores correspondientes a los ods (Cuestionario Estándar, Módulos unicef/mics relacionados con el desarrollo infantil temprano, la disciplina y el trabajo infantil, Módulo sobre Mortalidad Materna, Módulo sobre Accidentes y Heridas, Módulo sobre Violencia Doméstica y Módulo sobre Corte Genital a Mujeres).

El tema relativo a la salud inicia con el artículo de Flamand, quien se pregunta ¿cómo abatir las desigualdades en la protección de la salud en México?, sosteniendo que dichas desigualdades están asociadas con la fragmentación de la protección a la salud en subsistemas. Por un lado, los asalariados en el sector formal están afiliados, principalmente, al Instituto Mexicano del Seguro Social (imss) o al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (issste), por el otro, existen los sistemas estatales, muy heterogéneos, que hasta 2019 operaban a través del Seguro Popular. Aun así, 20 millones de mexicanos declaran no tener acceso a servicios de salud pública, existiendo un importante riesgo financiero asociado a los gastos que erogan por enfermedad, ya que sólo un número muy reducido puede pagar seguros médicos privados.

Flamand advierte que desde los años ochenta se ha discutido en México la creación de un sistema universal de salud, preguntándose si el gobierno de López Obrador podrá materializarlo. La iniciativa para la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) se encamina hacia la articulación de las distintas instituciones públicas que brindan servicios de salud, adquiriendo los insumos mediante compras consolidadas, procurando la suficiencia del personal médico y regulando a los trabajadores del sector, además de construir y mantener la infraestructura necesaria. No obstante, quedan por definir varios componentes, tales como el nuevo esquema de financiamiento, las corresponsabilidades de los distintos órdenes de gobierno y la fórmula para transferir los recursos federales a los estados. La autora argumenta, de hecho, que la iniciativa no presenta aún una ruta de transición e integración donde se definan tiempos y procesos.

El tema de la discapacidad es el foco de atención de Reyes Manzano. Usando como fuente de información la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid), el autor encuentra que la prevalencia de la discapacidad aumentó entre 2014 y 2018, concentrándose, principalmente, en las mujeres y predominando las discapacidades relacionadas con la motricidad y la edad avanzada. Dadas las características de la fuente de información, se desconoce el momento en el que la discapacidad se adquiere; ante ello, el autor adapta un método indirecto de medición que se ha utilizado para obtener la edad media al matrimonio; siendo a partir de él que calcula la edad media en que se adquiere la discapacidad. Los resultados indican que no se registraron cambios entre 2014 y 2018, siendo la edad media ligeramente mayor a los 60 años de edad.

Muradas y Meneses se proponen analizar el conocimiento funcional que tienen las mujeres acerca del método anticonceptivo que utilizan; encuentran, por ejemplo, que una cuarta parte de las mujeres que utilizan el ritmo no conocen con precisión en qué consiste; que alrededor de 30% de las usuarias de pastillas no sabrían que hacer en caso de olvidar ingerirlas y que el condón femenino se caracteriza por ser el método que las mujeres utilizan con un reducido conocimiento. Las autoras exploran también la situación de dicho conocimiento diferenciando por edad y escolaridad, y cierran su artículo subrayando el hecho de que entre 2014 y 2018 no se aprecian cambios en el conocimiento funcional de los métodos anticonceptivos utilizados, lo que indica la necesidad de rediseñar o fortalecer las políticas públicas implementadas para mejorar la efectividad derivada del uso correcto de los anticonceptivos.

Luna y Cárdenas abordan un tema de gran importancia para la salud: la lactancia materna. Reconociendo que esta práctica proporciona a los neonatos el alimento ideal, las autoras consiguen visibilizar los diversos obstáculos que pueden presentarse al realizar esta práctica. De manera muy creativa, confrontan tres tipos de lactancia durante los primeros seis meses de vida –la exclusiva, la que combina leche materna con otros tipos de leches y la combinación de otros tipos de leche con alimentos–. Con un conjunto amplio de variables sociodemográficas y utilizando un análisis de correspondencias múltiples, las autoras logran caracterizar para el año 2018 tres estructuras (latentes) de comportamiento. Así, se reconoce claramente que la lactancia materna exclusiva se relaciona principalmente con el hecho de que la mujer no esté inserta en el mercado de trabajo, que su nivel socioeconómico sea bajo y su edad menor a 25 años. A partir de esta exploración, las autoras proponen un conjunto de acciones para promover esta práctica, que acarrea múltiples beneficios para la salud, tanto de las madres como de sus hijos.

En otro orden de ideas –aquéllas referidas a las desigualdades poblacionales-, Cruz y Hernández inician su artículo mencionando que si en los noventa el tema [migratorio] era el intenso éxodo de los mexicanos hacia el país del norte, en la actualidad el énfasis está puesto, principalmente, en la migración centroamericana y su tránsito por territorio mexicano. En años recientes, sin embargo, otra gran temática surge: la del retorno desde los Estados Unidos de Norteamérica de nuestros connacionales; es entonces que los autores ponen atención a este grupo poblacional describiendo, en primer lugar, los cambios en el tiempo y sus características, pero enfatizando en la importancia vital de estudiar el impacto que este fenómeno tendrá en los mercados de trabajo. al tiempo de analizar la diversidad de legislaciones y acciones que existen en el país de manera desarticulada. En razón de ello es que los autores sostienen la necesidad de avanzar hacia una política nacional de retorno, al tiempo que esbozan algunos tópicos que podrían ayudar en el diseño de una política pública de carácter integral.

Por su parte, Orozco y Vélez manifiestan que las desigualdades de género explican, en gran medida, la situación del grupo poblacional mal llamado NiNis (jóvenes que no estudian ni trabajan), y que en su texto denominan jnet. Dado que un grupo importante de mujeres pertenecientes a este grupo realizan en sus hogares trabajo doméstico y de cuidados que no es remunerado, los autores sostienen que el programa gubernamental denominado “Jóvenes construyendo el futuro” solo podrá brindar oportunidades reales a estas jóvenes, siempre y cuanto se instrumente un “Sistema de Cuidados” que a su vez les permita insertarse en el mercado de trabajo al reducir sus cargas de trabajo de cuidado no remunerado. Un aspecto interesante de este artículo es la incorporación de una perspectiva de movilidad social en el tratamiento de este tema; de tal suerte, cierran su texto con la propuesta de incorporar las condiciones de origen y la dinámica del ciclo de vida de las personas, (lo que) permitiría articular el Programa con políticas sistémicas que igualasen oportunidades en salud, educación, cuidados, seguridad social y empleo a lo largo del ciclo vital.

Campos y Rivas ofrecen información sobre cuatro encuestas hechas en México que incluyen preguntas sobre el tono de piel de las personas. Al analizar dicha información, distinguen por escolaridad, quintiles de ingreso y movilidad social. En términos generales, los autores afirman que las desigualdades socioeconómicas de la población mexicana están relacionadas con su tono de piel. El artículo ofrece un análisis de tipo bivariado; a partir de esta primera aproximación, los autores argumentan que la información referente a los niveles de escolaridad es bastante consistente entre las cuatro encuestas, mientras la información por quintiles de ingreso difiere según el tipo de encuesta, a pesar de lo cual lo resultados son bastante consistentes si se comparan el primero y el último quintil. Este artículo concluye con un ejercicio interesante al analizar, en tres de las cuatro encuestas, información de tipo longitudinal con la finalidad de dar cuenta de la movilidad según el tono de piel declarado.

Los siguientes dos trabajos abordan consideraciones teórico-metodológicas bastante interesantes, ilustrando procesos de distinto orden. A partir de un arduo trabajo, Guadalajara muestra claramente las diferencias entre las principales fuentes de información para analizar la mortalidad por desastres en México. Al presentar la evolución ocurrida entre 2000 y 2018, según tipo de desastre, propone vías para mejorar la calidad de la información. A su vez, Negrete hace un ejercicio novedoso en cuanto a nuestra relación como usuarios/as de los datos del Inegi.  En este texto podremos conocer, de primera mano y por vez primera como documento público, las diversas tareas que ha emprendido este organismo encaminadas a renovar la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (enoe), con la finalidad de adoptar las resoluciones más recientes de las Conferencias Internacionales de Estadísticos del Trabajo convocadas por la Organización Internacional del Trabajo.

Para cerrar el presente número, Coyuntura Demográfica ofrece una entrevista hecha al Dr. José Ramón Cossío Díaz, por la suscrita, quien reflexiona de qué modo la disciplina del Derecho ha atendido algunos temas demográficos.

Edith Pacheco Gómez

Directora Editorial de Coyuntura Demográfica

Agradecimientos

Reconocemos de manera especial la intensa y valiosa labor que realiza la Editora Adjunta de la revista, María Adela Angoa. También agradecemos el profesionalismo del equipo de Diseño y Edición en las personas de Guillermina Herrera, Maritza Moreno, Rodrigo O. Villaseñor y Sol Marina Villegas.

De manera fundamental reconocemos el apoyo de las instituciones que de nuevo han colaborado de distintas formas para hacer posible la publicación de este número de Coyuntura Demográfica. Extendemos nuestro agradecimiento al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, al Fondo de Población de las Naciones Unidas, al Consejo Nacional de Población y al Instituto Nacional de las Mujeres. Asimismo, a El Colegio de México, a la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, a la Universidad Autónoma de Guadalajara, a la Universidad Nacional Autónoma de México, a la Universidad Iberoamericana, a la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede México, y a El Colegio de la Frontera Norte.

Notas

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Edith Pacheco

Centro de Estudios Urbanos, Demográficos y Ambientales, El Colegio de México A.C. | mpacheco@colmex.mx