Anexo / Empleo e ingresos. ¿Qué efectos tienen los programas sociales sobre mujeres y hombres?

Al evaluar el resultado de un programa o intervención, lo que se busca es conocer su efecto mediante la contabilización de la diferencia en los indicadores sobre los que se desea intervenir con la población receptora del programa, en comparación con un escenario que no hubiera recibido intervención alguna. Dado que no es posible observar de forma simultánea ambas situaciones, lo que se hace es utilizar un contrafactual; es decir, se observa el comportamiento de un grupo de la población de comparación con un grupo de contraste o de control.

Un grupo contrafactual adecuado tiene características que son estadísticamente iguales a las del grupo de población que recibe la intervención. Un contrafactual óptimo se construye a través de un diseño aleatorizado, es decir seleccionando al azar a quienes integran el grupo de tratamiento –o grupo de intervención— y el grupo de comparación de la población total. Los diseños de este tipo son difíciles de implementar en las disciplinas sociales, porque comúnmente la población objetivo de un programa presenta características específicas que lo hacen un grupo de población “selecta” (Angrist y Pischke, 2009).

Los estudios que utilizan grupos no adecuados o contrafactuales falsos no permiten aislar los efectos de las intervenciones. Son ejemplos de contrafactuales falsos: i) las comparaciones del mismo grupo de población que recibe la intervención en dos momentos en el tiempo; por ejemplo antes vs. después de haber recibido un programa, debido a que este tipo de comparación viola el principio de observación simultánea, además de que no permite distinguir el efecto de la intervención de la tendencia secular que sigue el indicador; ii) las comparaciones entre la población de un grupo que recibe la intervención vs. el resto de la población, sin considerar las diferencias entre ambas poblaciones; es decir, sin considerar que quienes participan en la intervención pueden ser una población “selecta” o con características especiales, lo que invalida la comparación.

El método de pareamiento por propensión es una alternativa para obtener un grupo contrafactual, que, aunque no es aleatoriamente seleccionado, comparte características (medidas a través de un conjunto de variables) estadísticamente iguales con el grupo de tratamiento que analiza. El principio del método es controlar la selectividad de la   población que pertenece al grupo de tratamiento y, a partir de ello, construir un contrafactual estadísticamente igual en función de un conjunto de características observables.

El pareamiento por propensión permite realizar comparaciones entre grupos de población similares, con la única diferencia de que uno de ellos ha recibido el tratamiento y el otro no. Esto resuelve el problema que genera la utilización de un falso contrafactual.

Los mejores estimadores que pueden obtenerse mediante los distintos métodos de pareamiento son los estimadores de dobles diferencias (Todd, 1999), que se obtienen al comparar la diferencia en el grupo de tratamiento respecto de un momento en el tiempo previo (línea de base) al inicio del programa que se evalúa, con el respectivo cambio en el indicador dentro del grupo de control.

 


 

Referencias

Angrist, J. y J. Pishke (2009),
Mostly Harmless Econometrics: An Empiricist´s Companion. Princeton, Nueva Jersey, Princeton University Press.

Todd, P. (1999),
A practical guide to implement matching estimators. Mimeo.

 

 

Mónica Elizabeth Orozco Corona* / Connie Ruth Sotelo Olivares**

*Género, Desarrollo, Economía, Rendición de Cuentas y Sustentabilidad, A.C. | meorozco@genders.mx
**Género, Desarrollo,  Economía, Rendición de Cuentas y Sustentabilidad A.C. | connieruths@yahoo.com